Aviso de ausencia
Un mensaje breve de la familia para avisar al colegio de que un menor faltará.
La pregunta que hay que resolver no es cuántos días puede faltar un niño, sino quién fija esa regla y dónde puedes leerla. En España la respuesta no está en una ley estatal. La LODE recoge entre los deberes del alumnado el de asistir a clase con puntualidad (art. 6.4), y la LOE encarga a cada centro sus normas de organización, funcionamiento y convivencia (art. 124), dentro del marco que fija cada comunidad autónoma. Ahí, en el reglamento de régimen interior de tu centro, es donde se define qué falta se considera justificada, con qué documento y en qué plazo.
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Para una enfermedad corta, la mayoría de los centros aceptan la nota escrita de la familia. El parte o informe médico acredita la enfermedad ante un tercero y solo se pide cuando el reglamento del centro lo prevé.
Ninguna norma estatal dice a partir de qué día se exige un parte médico. Cada centro lo concreta en sus normas de convivencia, dentro de las instrucciones de su comunidad autónoma. Si ves una cifra, es del centro, no del Estado.
Las comunidades autónomas desarrollan la LOE y publican sus propias instrucciones sobre control de asistencia. El centro las traslada a su reglamento de régimen interior. Por eso dos colegios de la misma ciudad pueden pedir cosas distintas.
Muchos reglamentos permiten exigir un justificante desde el primer día en situaciones concretas: pruebas de evaluación, salidas y actividades complementarias, o faltas sueltas que se repiten. Tiene que estar escrito en las normas del centro.
Con un niño enfermo en casa solo hay cuatro cosas que resolver: avisar, saber qué documento pide el centro, entregarlo dentro de plazo y organizar la vuelta. Lo demás está en el reglamento de régimen interior.
Casi todos los centros esperan el aviso esa misma mañana, antes del inicio de las clases: por teléfono, por escrito o por la plataforma del centro. La vía la fija el propio centro en sus normas de convivencia, no una ley estatal.
Antes de ir al médico, comprueba en el reglamento de régimen interior si para tu caso basta el justificante de la familia. Es ahí, y en las instrucciones de tu comunidad autónoma, donde está escrito si hace falta un parte y desde cuándo.
Los reglamentos suelen dar unos días desde la reincorporación para presentar el justificante. Pasado ese plazo la falta se contabiliza como injustificada, con las consecuencias que el propio reglamento prevea.
Tras la recuperación cuenta lo que quedó pendiente: pruebas perdidas, tareas y materia. Quien pregunta pronto al tutor o en secretaría consigue fechas alternativas casi siempre sin discusión, porque el alumnado tiene derecho a una evaluación objetiva.
Un mensaje breve de la familia para avisar al colegio de que un menor faltará.
La explicación escrita de la familia sobre el motivo de la ausencia.
Un justificante de un centro médico. Las normas escolares aplicables determinan cuándo se necesita.
Tres cosas distintas se mezclan a diario en la puerta del colegio. El aviso es el mensaje breve de la mañana que informa de que hoy falta el niño. El justificante de la familia es la declaración escrita de quien ejerce la patria potestad o la tutela explicando por qué la falta estaba justificada; para una enfermedad corta basta en la mayoría de los centros. El parte o informe médico es un documento clínico y solo entra en juego cuando el reglamento del centro lo exige. Cuál hace falta y cuándo no lo decide el Estado: la LOE atribuye a cada centro sus normas de organización, funcionamiento y convivencia (art. 124), y cada comunidad autónoma publica sus propias instrucciones de control de asistencia. Quien tenga dudas encontrará la respuesta antes en el reglamento de su centro que en cualquier guía general.
No hay una cifra que funcione como límite máximo, y tampoco como mínimo. Un centro puede pedir justificación desde el primer día si así lo tiene escrito, y es habitual en cuatro situaciones: días con prueba de evaluación, salidas y actividades complementarias, faltas sueltas que se repiten de forma llamativa, y casos en los que ya se ha abierto un seguimiento de absentismo. También ocurre lo contrario: hay centros que aceptan el justificante familiar durante toda una semana de gripe. Ambas cosas son posibles porque la decisión está en el reglamento del centro, dentro del marco de su comunidad autónoma, y no en un número general. Lo que sí es común a todos: la exigencia tiene que estar publicada en las normas del centro y aplicarse igual para todo el alumnado.
Un parte médico indica el periodo, no el diagnóstico, y el centro tampoco puede exigir más: los datos de salud son categoría especial en el artículo 9 del RGPD y el principio de minimización del artículo 5 obliga a quedarse con lo imprescindible. La disposición adicional vigesimotercera de la LOE limita la recogida a lo necesario para la función educativa y de orientación, e impone el deber de sigilo al profesorado y al personal que accede a esos datos. Además, todo centro docente está obligado a designar una delegada o un delegado de protección de datos (art. 34.1.b de la LOPDGDD); en los centros públicos suele designarlo la administración educativa de la comunidad autónoma. La AEPD publica criterios específicos para centros educativos, y ahí encaja un procedimiento digital: si el justificante está en un sistema cerrado en lugar de en un chat o en una bandeja abierta, el acceso queda registrado, ligado a roles y se puede borrar de forma ordenada al vencer el plazo de conservación.
Cuando una enfermedad hace que un alumno se pierda un examen, de momento le falta una nota. La calculadora de nota media muestra en segundos cómo se compone la media con las notas restantes y su ponderación.
Una falta que el centro no da por justificada cuenta como injustificada. Cuándo empieza el absentismo en cada comunidad y qué consecuencias puede tener, del protocolo del centro a las multas, lo explicamos en la página sobre el absentismo escolar.
Si conoces la fecha de antemano, no es una falta por enfermedad, sino un viaje que el centro tiene que valorar; cómo se pide lo explicamos en la guía sobre el permiso para faltar al colegio.
Si tu hijo puede ir a clase pero no hacer Educación Física, no hace falta un justificante de falta, sino una nota para el profesor; qué debe decir lo explicamos en la página sobre la exención de Educación Física.
Con SchuleVernetzt la familia avisa de la falta en segundos, la app suma los días y recuerda el plazo que fija el reglamento del centro. Los datos de salud se tratan cifrados y conforme al RGPD, y el alojamiento está dentro de la Unión Europea. La app no sustituye a la normativa de tu comunidad autónoma ni al reglamento del centro: solo ayuda a cumplirlos sin llevar la cuenta a mano.
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